En busca de lo inencontrable

Nuestras expectativas suelen basarse en ideas generalmente inalcanzables que surgen por lo que vemos (o a veces por lo que creemos ver en el caso de redes sociales), y estas nos llevan a querer alcanzar nuestros propósitos, metas y objetivos. Por mas que las expectativas son vitales para cumplir lo que nos proponemos, también es importante tener en mente que solo son eso: expectativas. Pensar que estas se cumplen al pie de la letra es como pensar que podemos predecir el destino. Hasta donde sabemos, eso es muy poco probable. Para crecer como persons tenemos que trabajar en lo que queremos primeramente identificando que es eso que queremos para después seguir, o mas bien crear un patrón que creamos que nos lleve a ese objetivo.

Podemos llegar a pensar que el hecho de estructurar nuestra cotidianidad es sinónimo que resultados harmónicos e invariables. Al contrario, yo pienso que esta estructura de vida nos ayuda a crecer como personas y por lo tanto podemos encontrarnos frente a eventos que nunca habíamos tenido que enfrentar. Eso es parte de crecer. Simplemente tenemos que esperar lo inesperado y justamente no hacernos la idea de un mundo ideal e inexistente donde el esfuerzo se desconoce.

Las expectativas son lo que nos anima a crecer, pero igualmente pueden resultar contraproducentes si nos perdemos dentro de ellas.

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