De excursión por la mente de un adolescente

¿Quién nos dijo que crecer no haría que nos entendiéramos mejor como personas, si no al contrario, nos confundiría más sobre nosotros mismos? Estoy convencida de que mucha gente se pierde en esta etapa de crecimiento porque no sabe por dónde empezar a buscarse.

La adolescencia. Vaya etapa llena de sentimientos confundidos, contradicciones personales, incertidumbres constantes además de hormonas por doquier y escupitajos de humores espontáneos e involuntarios. Es una etapa donde buscas aparentar que sabes lo qué pasa a tus alrededores cuando en realidad la mayor parte del tiempo no tienes idea qué está sucediendo. Desde cómo funciona la sociedad, la política, los negocios, y todas las cosas que todavía nos quedan un par de tallas grandes. A mi parecer es por esa incertidumbre que esta etapa es tan aprovechable para conocerse mejor. Se empieza con querer conocerse, y eso conlleva ambición. La ambición en sí es el resultado de la curiosidad y de las flamantes ganas de encontrar nuestro lugar como personas. Considero que el proceso de conocerse es tan importante como cualquier otra responsabilidad de cualquier adolescente.
A lo mejor este blog da la impresión de buscar la atención de solamente de un público que está en esta etapa que tanto menciono, la adolescencia. Pero en realidad no es el caso. Aunque es verdad que los temas abordados son en mayoría sobre la adolescencia, también es importante tener en mente que el entendimiento del resto del mundo es igual de relevante. Es decir, los adultos ya han pasado por esta y muchas más etapas, pero probablemente la adolescencia sigue siendo un misterio para ellos, ya que esta evoluciona. Una cosa que cabe aclarar, es que esta no es una guía de cómo lidiar con un adolescente. Es más bien una vista previa de lo que pasa por su mente.

Un poco sobre mí

Cuando empecé a darle importancia a mi crecimiento personal, primero me puse a reflexionar en cuál podía ser mi aportación al mundo, y de ahí decidir que quería estudiar, dónde, y con qué meta. Curiosamente, no encontraba nada sobre mí que me pareciera suficientemente auténtico, sobresaliente o especial como para hacer esa aportación al mundo que tanto me llamaba la atención . Eso me llevó a cuestionarme a mi misma y hasta disminuyó mi autoestima ya que me sentía embajadora de la simplicidad, y si hay algo que verdaderamente me molesta sobre mí misma, es la simplicidad. Después pasó algo muy curioso: conocí en plena forma a la curiosidad. Empecé a verdaderamente darle prioridad a mi persona para tratar de entenderme a mi misma y aprovechar mi jornada personal. Lo más interesante, es que sigo en los vastos principios de esa jornada. Este blog me parece que sirve tanto para los lectores como para mí, ya que mi crecimiento personal evolucionará a la par que este blog. No voy a proporcionar simplemente una vista previa de lo que creo que es la mente de un adolescente. Más bien, voy a exponer lo que siento y lo que ocurre dentro de mi propia mente