Constantemente inconstante

Lo que más validiez le da a los hábitos es la consistencia. Es lo que los vuelve actos casi inconscientes de nuestro día a día. Por más que todos sabemos esto, la constancia sigue siendo un aspecto que a la mayoría nos cuesta. Es interesante pensar que por más que tengamos interés en trabajar en nosotros haciendo cosas más sanas como hacer ejercicio, comer sano, organizar nuestros días a nuestro favor, suele ser muy complicado mantener una constancia cuando queremos empezar estos hábitos.

Para empezar tenemos que encontrar un cierto interés en buscar actividades productivas que sean beneficiarias a largo plazo. Esto puede surgir de un tipo de motivación o de inspiración del cual podemos tomar provecho y empezar. Por lo general suele ser cuestión de empezar. Pongamos el ejemplo de hacer ejercicio. Personalmente nunca me consideré una persona atlética en lo más mínimo, y por el hecho de no tener el título de atlética nunca me pasó por la cabeza intentar serlo. Durante mucho tiempo no hice ejercicio y me parecía normal. No entraba en mi rutina. Cuando empecé a reflexionar sobre cómo sacar una mejor versión de mí misma, decidí ignorar los títulos y simplemente empezar. Estaba muy nerviosa y hasta intimidada porque sentía que todos me iban a criticar por no estar en forma. La primera vez fue un poco difícil pero me di cuenta de una cosa: ciertamente a nadie le interesaba que no estuviera en mis mejores condiciones. Los adolescentes tendemos a pensar generalmente que todo lo que hacemos es juzgado y observado por los demás. En realidad esto es un pensamiento un tanto ridículo pero recurrente. Es importante darnos cuenta que no es verdad y que normalmente cada quien tiene sus propias preocupaciones como para encima fijarse en las de los demás con el fin de juzgar. Me hice una estructura de cuánto ejercicio quería hacer a la semana y poco a poco, fui cumpliendo mi meta. Hoy por hoy no siento que sea una obligación si no una oportunidad que tengo todos los días. Unas horas dedicadas a mí y a mi bienestar.

Pero por más que he progresado fuertemente, a veces sigue siendo difícil mantener una constancia duradera, y por eso sigo buscando maneras de trabajar en eso.

Por otra parte, si ahora veo hacia atrás y me fijo en mis hábitos anteriores puedo notar que he progresado. Eso ya es de cajón parte de la meta y del objetivo.

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